Temperatura del mar en Barcelona por meses y cuándo se puede hacer clase

El mar no desaparece al final del verano

Se acaba el verano: vuelta al cole, vuelta al trabajo, vuelta a la rutina. 
Y como se han acabado las vacaciones, mucha gente cree que el mar, automáticamente, se congela y que es de locos ir a nadar. 
¡Qué va!

No confundas tu calendario con el del mar

Cada año ocurre lo mismo.
Personas que llevan meses pensando en mejorar su natación, superar el miedo al mar o deseando descubrir por qué no mejoran desde hace años…
y lo dejan para mayo porque creen que en septiembre y octubre el agua está fría.

El mar tiene su propio ritmo: tarda en calentarse y también en enfriarse.
Si miras los datos verás que la temperatura del mar en octubre es como la de junio.
Y la de noviembre, prácticamente igual que la de mayo.
Sorprendente, ¿verdad?

Cuando se van los bañistas, cuando se van los turistas, el agua no pega ese bajón que muchos imaginan.

Se va enfriando, sí, pero muy poco a poco.

El Mediterráneo no es el Atlántico

A veces hablamos del mar como si todos fueran iguales.
Pero no es lo mismo el Mediterráneo que otros mares o que el océano Atlántico o el Pacífico.

El Mediterráneo es más benévolo en cuanto a temperaturas.
Aquí el agua tiene otra dinámica:
se calienta antes, se enfría más despacio que en otros mares abiertos y, salvo en pleno invierno, nunca llega a temperaturas dramáticas.

¿Hace frío en enero? Sí, claro.
Pero estamos hablando de un frío que se maneja con un neopreno y, si quieres, un gorro, calcetines o guantes de neopreno, y un poco de sentido común.
Nada que ver con mares de 8–10 grados donde la historia es otra.

En el Mediterráneo, lo que asusta no suele ser la temperatura;
suele ser la falta de costumbre o haber estado siempre solo en la playa, sin alguien que te guíe, te explique qué esperar y te marque el ritmo.

Y un detalle importante:
en una clase se pasa más frío que nadando una hora seguida sin parar.
Por eso, cuando toca trabajar técnica —con pausas, correcciones y análisis— el neopreno deja de ser opcional y pasa a ser práctico.

Temperatura del mar en Barcelona por meses

Gráfico de la temperatura del mar en Barcelona por meses, con los meses más fríos en azul y los meses más cómodos en naranja.

De junio a octubre se puede nadar y hacer clases con total comodidad.
Para empezar entre noviembre y enero es necesario tener experiencia previa con el frío y llevar neopreno.
Aun así, la tolerancia al frío es muy personal.

¿Cuándo es buen momento para hacer clase?

Ten en cuenta que en las clases se pasa más frío que si nadas sin parar, porque hay paradas para explicar cosas, demostrar los movimientos, hacer correcciones. 

Pero en cualquier caso, el momento del año más adecuado para hacer clase depende más de tu experiencia que del mes del calendario.

👉 Si empiezas desde cero lo ideal es de junio a octubre.
Agua templada, días largos, sensación agradable desde el primer minuto. Si eres una persona friolera, en junio y octubre puedes llevar traje de neopreno. O llevarlo siempre, también pensando en las medusas.

👉 Si ya has nadado algo en el mar puedes empezar antes y alargar más: de mayo a noviembre (mayo y noviembre funcionan perfectamente con neopreno).

👉 Si te gusta el reto de nadar todo el año y sobreponerte al frío, podemos hacer clases en cualquier momento del año.
No es ninguna locura. El truco está en la progresión y en no entrar solo si no tienes experiencia.

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Qué esperar según la época

  • De Junio a Octubre: confort total (sí, octubre es confortable, igual que junio).

  • Mayo y Noviembre: muy disfrutables con neopreno.

  • De Diciembre a Abril: requieren adaptación progresiva.

En cualquier mes puedes elegir con o sin neopreno, pero por debajo de 21 °C conviene haber hecho un poco de adaptación al frío.

Recuerda que hacer clase no es lo mismo que nadar sin parar:
las pausas para explicar, observar y corregir hacen que el cuerpo pierda calor antes.


El mar está abierto todo el año

El frío parece un muro, pero no lo es.

Con criterio, acompañamiento y una buena progresión, el frío deja de ser un problema y pasa a ser simplemente otra circunstancia más.

Y cuando te liberas del frío (que requiere un trabajo mental muy interesante), nadie puede pararte. Y puedes nadar y entrenar todo el año.

Obviamente, al igual que cuando llueve coges paraguas, cuando hace frío te pones neopreno. 
Y tema solucionado.

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