¿Por qué no te funcionan los ejercicios de técnica para aprender a nadar?

¿Por qué no te funcionan los ejercicios de técnica para aprender a nadar?

¿POR QUÉ NO TE FUNCIONAN LOS EJERCICIOS DE TÉCNICA PARA APRENDER A NADAR?

Por qué no te funcionan los ejercicios de técnica para aprender a nadar es una pregunta que, en algún momento u otro, todo practicante de natación se hace.

Después de toneladas de visionados de vídeos por internet, de leer no sé cuántos libros, de seguir los consejos de otros nadadores, de seguir las indicaciones de varios entrenadores, no se consiguen los cambios permanentes en la manera de nadar y la frustración termina por llegar.

¿Por qué a mí no me funcionan los ejercicios de técnica? ¿Por qué no consigo mejorar mi natación?

Analicemos el asunto.

¿Qué se necesita para nadar bien?

¿Qué se necesita para conseguir mejorar tu estilo de natación?

TENER CONOCIMIENTOS

Es indudable que tener conocimientos te ayudará a entender los entresijos de la natación. Y por conocimientos me refiero a los teóricos (libros, vídeos, formación como entrenador) pero también los prácticos (tener alguna experiencia práctica en el agua nadando).

A pesar de que es recomendable tener conocimientos sobre natación no es suficiente para nadar bien.

Los conocimientos son necesarios, pero no son suficientes.

PRACTICAR BIEN

Hay que practicar los ejercicios de técnica de natación de forma adecuada, con una progresión de ejercicios adecuada, los ejercicios que sean más significativos para cada persona y cada caso y practicarlos durante el tiempo que sea adecuado y necesario, cada ejercicio en particular y la técnica en general.

Sin embargo, practicar bien, tampoco te va a dar, necesariamente resultados en la mejora de tu técnica de natación. Hay muchísimos casos de personas que practican y practican, horas y horas, los mejores ejercicios del mundo y no les sirven. O les sirven durante un tiempo y luego se borran de sus movimientos y vuelven a nadar como antes. A algunas personas sí. Pero a la mayoría de los nadadores amateurs no. Las mejoras no son consistentes ni significativas por el hecho único de practicar y practicar.

Por tanto, simplemente por practicar mucho y bien los ejercicios de técnica no te vas a convertir necesariamente en un mejor nadador.

Y de forma acumulativa, solo por tener conocimientos teóricos y prácticos y practicar mucho y bien no vas a conseguir, por regla general que tu natación mejore significativamente.

Practicar bien es necesario pero no es suficiente.

TENER UN ENTRENADOR DE NATACIÓN

Si además de conocimientos y practicar bien puedes contar con un entrenador de natación podrás contar con un guía que te ayudará a practicar mejor, a asentar y comprender bien los conocimientos y te acompañará en el proceso de aprendizaje de lo que necesites tú, en tu caso concreto, para aprender a nadar mejor. En ese caso tu entrenador sabrá distinguir lo importante de lo accesorio y te pautará una progresión lógica de ejercicios de técnica y de aprendizaje de destrezas para mejorar tu control y habilidades motrices.

Pero, lamentablemente, todavía hay mucha gente que ni aún así no consigue que las mejoras aprendidas con un entrenador, durante el suficiente tiempo de aprendizaje, perduren una vez acaben los entrenamientos guiados y pasado un tiempo, se vuelven a los errores anteriores o a otros vicios nuevos. Es decir, las mejoras no se sostienen con el paso del tiempo.

Además, solo por el hecho de tener un entrenador uno no va automáticamente a conseguir nadar mejor, del mismo modo que tener un piano en casa no le convierte a uno en pianista. El alumno deberá practicar, y mucho, siguiendo las indicaciones de su entrenador.

Del mismo modo, y de forma acumulativa, solo por tener conocimientos, practicar bien y tener un entrenador que te guié no necesariamente vas a conseguir nadar mejor.

De hecho es el caso de muchos nadadores amateurs. Es una realidad que todo el mundo conoce, pero de la que no se habla mucho.

Al que se le da bien mover su cuerpo y tiene habilidades de coordinación y de movimiento cualquier cosa le valdrá y seguramente conseguirá nadar mejor. Pero estamos hablando de ti, que eres una persona que lo has probado todo. Has leido muchos libros de natación, has visto miles de vídeos en internet sobre natación, has seguido los consejos de muchos nadadores, has seguido a pies juntillas los consejos y la guía de un entrenador. Y no te funciona.

Por tanto, esto está dirigido a ti. No al que se le da bien. Y lo ve muy sencillo. Y quizás no entiende lo difícil que es para ti. Porque para él es muy sencillo. ¿Cuál es el secreto de por qué a ti no te funcionan los ejercicios de técnica? ¿Qué variable falta?

¿CÓMO INFLUYE TU CUERPO?

Obviamente la forma y constitución de tu propio cuerpo y tu fisiología y nivel de condición física van a marcar que te sea más o menos fácil nadar rápido, por ejemplo. Alguien que mida 1,90 metros tiene más posibilidades de convertirse en un nadador rápido que alguien que mida 1,60 metros. Pero ambos pueden nadar de forma elegante y eficiente.

Así que el cuerpo y tu fisiología determinará algunas variables de la natación pero no te harán, per se, que nades bien.

Por supuesto, los aprendizajes motores, tu coordinación y tus habilidades motrices van a marcar también muchísimo cómo de fácil o difícil va a ser tu progresión en el proceso de aprendizaje y precisamente al desarrollo de esas cualidades y habilidades básicas deberías dedicarte más que a técnicas muy especializadas. Es decir, importa más tener desarrollada una gran capacidad de control y consciencia de tu propio cuerpo que saber hacer el codo alto sin tener una buen capacidad de coordinación.

Tener un buen cuerpo es importante, pero no suficiente para que los ejercicios de técnica te funcionen y consigas mejorar tu técnica y tu estilo de natación.

¿CÓMO INFLUYE TU PERSONALIDAD?

La variable, por decirlo de esta manera, que no se suele contemplar, es la persona. Has adquirido conocimientos, has practicado, has escuchado consejos, has seguido la guía de tu entrenador y has desarrollado convenientemente tus habilidades de coordinación, control y consciencia corporal pero todavía no estás satisfecho.

Y es porque te falta pensar en algo. Y es que en todo esto, faltas tú, tu personalidad, tu manera de ser, tu carácter, tu temperamento, tus pensamientos, tus actitudes, tus emociones, tu físico, tu sensibilidad, tus miedos. Lo qué tú eres tiene una importancia fundamental en todo tu mundo.

Tu manera de nadar es una representación de lo que tú eres. Lo que uno es se manifiesta cuando nada. El agua es un lienzo sobre el que dibujamos nuestra alma, nuestra personalidad.

Por ejemplo, una persona que es nerviosa, que tiene cierta ansiedad y que no consigue entrar en calma con facilidad, es bastante probable que no consiga nadar de una manera calmada, tranquila, sin estrés y sin ansiedad. ¿No te parece?

Una persona puede aprender a nadar mejor solo con la ayuda de un libro, pero la persona de al lado no, porque la persona que aprende es, per se, diferente a la otra persona, tienes características diferentes.

La razón, pues, por la que no te sirven los ejercicios de técnica de natación, a pesar de ser buenos ejercicios y practicarlos mucho y bien y con supervisión, es que no te sirven a ti porque hay algo en tu personalidad que hace que todos los otros conocimientos, prácticas y consejos no sirvan.
Hay algo más poderoso y potente que anula lo anterior. Eres tú, tu forma de ser. Y no hay nada de malo en ello. Ni grave.

Simplemente si lo has probado todo y no te ha funcionado quizás deberías empezar a preguntarte en esa dirección, preguntarte sobre ti y cómo aprender lo que te falta, o recuperar lo que ya tienes, aunque quizás perdido u olvidado por algún evento de tu vida, en lugar de ir a comprar otro libro de natación, ver horas de vídeos en internet, o contratar a otro entrenador y acabar frustrado.

La pregunta que podrías hacerte es ¿qué hay en mi personalidad que me impide nadar como me gustaría?

ENTONCES...
¿POR QUÉ NO TE FUNCIONAN LOS EJERCICIOS DE TÉCNICA PARA APRENDER A NADAR?

Los ejercicios de técnica para aprender a nadar no te funcionan a ti porque eres tú.

Con esto quiero decir que si lo has probado todo y nada te funciona lo que te queda es empezar a investigar sobre tí, a tu personalidad, a tu comportamiento.

La razón por la que no nadas bien está en ti. Pero no estoy descubriendo nada nuevo. Todo el mundo lo sabe, pero nadie lo dice. Da como miedo. Pero no hay por qué. Es de lo más lógico. Todo lo que eres se transmite en lo que haces y en cómo lo haces. Nadar no es algo distinto a eso. Es una actividad y el resultado depende de quién sea quien la practique. Si eres tranquilo podrás nadar de una forma tranquila. Si eres nervioso nadarás de forma nerviosa. Y eso además marcará tu progreso en tu proceso de aprendizaje. Hay cualidades que facilitan el aprendizaje y otras lo retrasan o lo bloquean.

Si lo has probado todo y nada te funciona. Empieza a pensar en ti.

Algunas pistas.

La tozudez, la rigidez, la resistencia a cosas nuevas, la falta de persistencia, la ansiedad, el estrés, los prejuicios, las tensiones, la insensibilidad, las huidas hacia adelante, los miedos, las compensaciones, las tapaderas, los abandonos, las inseguridades, la falta de escucha, la falta de expresión, la prisa, el creer que lo sabes todo, la rivalidad, la ceguera, la tristeza, la pena. Cualquiera de estas cosas, por ejemplo, no ayudan a nadar mejor. Ni a vivir.

¿Quieres realmente aprender a nadar?

Necesitas incluirte a ti en la ecuación.

¿ QUIERES REALMENTE APRENDER A NADAR ?

Escríbeme y cuéntame tu caso.